Ya que en algunas entradas he puesto la etiqueta "desesperación" quiero aclarar que es el tema de la entrada-es decir, como ansiedad o esa sensación de no poder solucionar las cosas-, no que esté desesperada por escribir.
Espero que se entienda si es que hubo confusión.
Actualmente soy egresada de la carrera de Literatura, tengo afinidad hacia la escritura creativa, principalmente a relatos y narrativas de tipo intimista. Entre mis inspiraciones está la narrativa de Carmen Ollé y las poesías de Rocío Silva Santisteban en cuanto a temática. Interesada en el feminismo. Fan del anime, principalmente del género Slice of life, algunas solistas de pop alternativo y Kpop.
miércoles, 13 de junio de 2018
jueves, 17 de mayo de 2018
MICRORRELATOS IV
INTROSPECCIÓN
Soy una persona tóxica.
CATACLISMO
"Si sigues así te volverás como tu padre".
Creo que lo último de cordura se acaba de romper. Querido amigo: disfruta el caos.
SUEÑO
El cuerpo de una joven imitando la muerte de Sylvia Plath teniendo de fondo a los padres aterrorizados.
¿ES ESTO VIOLENCIA?
¿Debería perdonar? ¿Debería aguantarlo? Digo porque lo tengo abrazado detrás mío, como que quiere que lo comprenda.
SOLA
Conozco a alguien, nos hacemos amigos y como toda vida social es efímera dejamos de serlo. Creo que hay algo dentro de mí que me impide tener relaciones fuertes; digo porque así perdí gente que me agrada.
AUTODESTRUCCIÓN
-Mira flaco, si quisiera joderme en una relación tóxica saldría con alguien como el Beto, porque para eso sirve él si sigue con esa actitud.
Se lo dije a mi amigo, en uno de esos paseos debajo de los cielos grises de Centro de Lima.
VIDA, MUERTE Y RESURRECCIÓN
Una pequeña niña escucha que el matrimonio es horrible a pesar que todo era broma, pero como dicen que de broma en broma hay cierta parte de verdad lo tomó como una verdad absoluta. Casi cae en la tentación pero felizmente abrió los ojos.
DIÁLOGO
PADRE – HIJA
PADRE: Hola hija
HIJA (Concentrada en la laptop):
Hola
PADRE (Saca dinero): Esto es tu
pasaje
HIJA (Extiende la mano recibiendo
el dinero): Gracias
El PADRE deja el escenario
dejando a la HIJA
SOLITARIA
Tendré amigos, me llevo bien con
ellos, me río con ellos, hueveo con ellos, pero aún me siento sola.
COSTUMBRE
Una joven camina por las calles, pasa frente a una iglesia, ve una pareja recién casada salir del recinto, se persigna pidiendo a Dios que libere a aquellas pobres almas que no saben lo que hacen.
lunes, 7 de mayo de 2018
FANTASÍA / RECUERDO
Han pasado dos semanas desde la última vez que te vi. el solo recuerdo de aquellas tres horas invaden mis pensamientos: Perú jugaba un partido en eliminatorias. Era de noche, estuvimos en un cuarto de hostal de los tantos que hay-a la vista u ocultos-en Centro de Lima a oscuras, con la TV y la ventana proporcionándonos luz; parecía el contexto de un poema.
Tu cuerpo tembloroso de los nervios, tus latidos que se oían por las habitaciones contiguas y tus gritos de enojo que me recuerdan a mi padre; estabas concentrado; te ignoraba.
Tu cuerpo tembloroso de los nervios, tus latidos que se oían por las habitaciones contiguas y tus gritos de enojo que me recuerdan a mi padre; estabas concentrado; te ignoraba.
Los rememoro mientras el bus pasa por la Costanera, ver el mar limeño, bravo y sucio por unos instantes me remite tranquilidad, la misma tranquilidad que me diste antes de comenzar aquel juego erótico. Miro la ventana: árboles, edificios, letreros de cables, otros vehículos. Varias imágenes citadinas pasan por mis ojos para después sumirme en mis pensamientos, como un sueño.
Soy tuya/soy tuyo. Las frases resuenan en mi cabeza, siento cosquillas en la pubis: es excitación, me digo. El bus pasa por Pardo, el cosquilleo incrementa. Eres mía/eres mío. Discretamente rozo mis muslos entre sí, la mochila oculta el acto masturbatorio (o lo que creo que hago). Diferentes escenas sueltas aparecen: me ahorcas con suavidad mientras repites "Eres mía, no le perteneces a nadie". Asiento con la cabeza. "Tu cuerpo es mío, me pertenece". Repito las mismas palabras que me dijiste. Omites mi sufrimiento: mi rostro de miedo, bajas mi pantalón con rapidez, muevo los muslos en el asiento del bus, me jalas hacia ti, miro los edificios, más bien, rascacielos, siento tu miembro viril en mis paredes vaginales: gimo de placer/gimo internamente, me observo y te observo en el espejo: tus caderas, tus piernas, tus nalgas, mis senos, mi barriga, mis estrías en los muslos, mis cabellos alborotados y mis ojos placenteros.
"Más fuerte, más fuerte", "Más profundo", "Lo quiero adentro". "¿Te gusta?" Nalgada. Quiero que ahora mismo estés en este bus. "Mi perrita", "Eres mía". "Soy tuya", "Tuya y de nadie más". Los rascacielos y los restaurantes aparecen ante mis ojos reflejados en la ventana: estoy roja. Más embestidas, besos frenéticos y salvajes, abrazos instantáneos, tu cara/mi cara extasiada, roja sangre. Pausa. Sales, veo mi paradero, te sacas el preservativo, me levanto del asiento, la gente de las habitaciones contiguas nos oyeron, nadie me vio, te acomodas/me acomodo a mi/tu lado entre las sábanas alborotadas. "Óvalo baja", besos dulces, bajo del bus, extiendo mi cuerpo, camino al edificio, me miras/te miro, toco el timbre, más besos tiernos. "Hola". "Hola jefe". Entro.
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Ficción,
Narrativa,
Relato,
Sexualidad
jueves, 3 de mayo de 2018
CATARSIS
Lo siento.
miércoles, 25 de abril de 2018
MICRORRELATOS III
PARENTESCO
En estos últimos días me estoy percatando que me estoy pareciendo a mi papá...tengo miedo.
YA VAN VARIAS VECES
Hoy me encuentro con un amigo de la universidad, nos saludamos, me invita a tomar un café, acepto; en eso me pregunta:
-¿Y qué tal tu flaco?
Yo, enojada, le replico:
-Ya van varias veces que te lo digo: no es mi flaco. El hecho de tener sexo no quiere decir que sea algo mío.
QUERIDA AMIGA
Querida amiga:
Lamento desahogarme de todo lo ocurrido en estos últimos meses exactamente con la persona que odias.
Atte.
Tu ¿amiga?
OBRA DE TRES ACTOS
Primer acto: Un chico y una chica se encuentran en Centro de Lima.
Segundo acto: Es de noche y se dirigen a una calle bien caleta.
Tercer acto: Empiezan a besarse frente a unas de las casonas.
¿Cómo se llama la obra?: Tengo unas enormes ganas de ti pero no tengo dinero para el telo.
CHISTE ENTRE AMIGOS
Hace meses que a mi amigo se le ocurrió bromear que menstrua. Ahora mismo estoy considerando seriamente en comprarle tampones para que se los coloque en el poto.
¡MIERDA!
Una pequeña introducción acerca de este cuento:
En el 2014 participé en el concurso de cuento en los Juegos Florales en la Villarreal, mis amigos me propusieron participar y acepté para probar o ver qué tal...hasta hicieron un video de la entrega del cuento (no sé si sigue o ya lo borraron) aunque en el fondo estaba emocionada hasta que un día me contaron que obtuve el primer puesto, ni yo lo creía...y aún espero la publicación del cuento.
Digamos que no es un gran cuento, pero es de las primeras producciones que escribí en mi vida universitaria, también hay otros pero mi iPad dejó de funcionar hace años dejando mis imágenes sacadas de Google y mis cuentos completos o a medio escribir. Q.E.P.D. iPad.
Dato curioso: cuando presenté el cuento, el título no tenía los signos de exclamación.
Bueno, disfruten.
Tantantantantan
sonaba la alarma, mierda, ¿qué día es hoy? Ah, bueno. Con los ojos legañosos
veo el iPad…AHHHH MIERDA, QUÉ LUZ, ME QUEDARÉ CIEGA, CARAJO. Es martes. Ah
carajo, martes, qué cólera; con el odioso del profe ese que ni su nombre quiero
decir. A huevo. Me levanto sin ganas (claro que sin ganas, pues huevona,
estuviste hasta las cuatro haciendo un pinche trabajo para no sé qué curso) busco
lo primero que pongo: un polo celeste, un pantalón desteñido de tanta lavadora
y lejía que un día de éstos se pondrá blanco. Más blanco que miraflorino que
vive cerca a Larcomar. Seis y quince. Abro mi aplicación de Spotify. Selecciono
la lista “Favoritos”. Selecciono a Tove Lo y la imaginación vuela:
Shiny, happy, see my world in new
colours. Tú y yo en el sur de
Lima, pasando Lurín, dirigiéndonos a Asia, donde lo que nos rodea es pura
arena, carretera y mar. Conduces un auto mientras yo sentada a tu costado con
los pies en no me acuerdo ese nombre donde ponen los periódicos y todo eso, con
lentes oscuros.
Higher, fire, fly my rocket through
universe. Te miro mientras
sonrío. Tu cara de conductor responsable mirando el camino mientras el viento
orea tu cabello es lo que te hace sexy.
I’m up with the kites in a dream so blue/ I live in the sky, you come
live here too. Meneo la cabeza mientras
el viento orea mi cabellera arruinada de tantas jaladas de pelo por el puto
peine.
I’m
queen of the clouds, make my wish come true/ I sing to the night, let me sing
to you. Trato de acercarme y lo logro.
Baby, listen please: I’m not on
drugs, I’m not on drugs. I’m just in love.
Me acerco y te beso, mi cabello se enreda en nuestras caras. Sonríes tratando
de ver el camino.
Baby, don’t you see: I’m not on drugs, I’m not
on drugs. I’m just in love. Te
tomo una foto con esa cámara que al instante sale la imagen, después tomo una
botella de cerveza y fumo un cigarro a la vez.
You’re high enough for me. Te susurro esa frase al oído.
Lighter, brighter, pick the biggest
stars I find. Llegamos a Asia y
caminamos por las calles. Yo con unas botas de vaquero marrones, short jean
celeste rasgado, polo negro de tiras y encima una blusa de manga larga a
cuadros de color morado; tú a mi costado con pantalones de buzo color azulino,
polo azul con líneas naranja.
And I’m trip-trip-tripping in my
empire state of mind. Caminamos como
dos pastrulos agarrados de la mano y abrazados. Me sostienes para prevenir de
no cometer una estupidez de tanto alcohol y a la vez te ríes de mi actitud.
I’m up with the kites in a dream so blue/ I live in the sky, you come
live here too. I’m queen of the clouds, make my wish come true/ I sing to the
night, let me sing to you. Giro como loca
mientras ríes. Te pones cariñoso. Como efecto de cámara de 360 grados se
aprecia el beso y después agarro tu mano y te llevo a un lugar.
Baby, listen please: I’m not on
drugs, I’m not on drugs. I’m just in love. Baby, don’t you see: I’m not on
drugs, I’m not on drugs. I’m just in love.
Adivinaste: te llevé a una discoteca. Y no cualquier discoteca, sino de la que
encuentras cualquier tipo que te vende drogas. Bailamos como locos, saltando
con efecto de cámara lenta, teniendo un vaso de plástico grande con cerveza
incluida, mientras mi cabello se entrevera en mi cara. Nos ponemos melosos y
románticos. Agarras mi cintura y ya picado te me acercas para besarme, te beso.
You’re high enough for me. Vuelvo a susurrarte esa frase mientras con mis
manos te agarro la cabeza.
En
la parte musical seguimos bailando. Me ofreces coca. La aspiramos. Reímos como
idiotas y nos besamos.
You’re high enough for me. Efecto de cámara lenta. Vuelvo a susurrarte y me
llevas afuera.
Baby, listen please: I’m not on
drugs, I’m not on drugs. I’m just in love.
Con botella de ron robado de la mesa del bar en mano salimos de la discoteca en
plena madrugada. Estamos muy drogados. Me cargas en tu espalda mientras grito
eufóricamente. Compartimos el ron hasta llegar a la playa.
Baby, don’t you see: I’m not on
drugs, I’m not on drugs. I’m just in love.
Me quito las botas. Sigo con la botella en la mano, me la quitas, te alejas,
tomas un sorbo y lo escupes. Nos metemos al mar. ¡Mierda, qué frío! Otra vez
nos ponemos románticos.
You’re high enough for me… You’re
high enough for me… You’re high enough for me[1]. Nos besamos en una roca.
La
música termina aquí, luego pasa Fantastic Baby[2],
pero no importa. Seis y veinte. Con la flojera del mundo a cambiarse se ha
dicho. Aunque siempre lo digo: no quiero ir a la universidad. Estar en su clase
y sentir el peso que diga de forma agresiva que dijiste cualquier huevada. Puta
timidez, puto miedo. A veces desearía no ser tímida, pero no: mis ansias
enfermizas de conseguir la perfección. Ah, qué podría decir. Aún tengo en la
cabeza el videoclip que me inventé y a veces me imagino estar drogados con esa
canción. A veces pienso que Tove estaba drogada o borracha cuando lo escribió,
o lo relaciona con las drogas…no sé. Sólo sé que escuchar las canciones de Tove
me da ganas de drogarme, pero no puedo por algo llamado conciencia. Seis y
treinta y cinco. Agarro mi maleta con dibujo Emo, el libro verde subrayado con
todos los colores de mi caja Faber Castell. Bajo las escaleras. “Hola hija”
“Hola pa’”. Sigo bajando, llego a la sala. Dejo la mochila en una silla y el
libro en la mesa. Voy al baño. Aleluya, está vacío. Entro y hago necesidades.
Lavadita de manos y de dientes. Salgo. Mi madre despeinada aparece. “Hola mija”
“Hola ma’”. Voy a la sala. Agarro el peine con pelos incluidos y jalo el
cabello. Auch, mierda, duele un infierno. Dejo el peine listo…ay chu’, los
lentes. Subo a mi cuarto. Los lentes están sobre mi cama. Los agarro y me los
pongo. Voy a la sala. Seis y cincuenta y uno. Aún hay tiempo. Arreglo algunas
cosas. Agarro un Cifrut de naraja y una galleta de soda. Seis y cincuenta y
nueve. “Chau mamá” “Chau mija”. Salgo de la casa. Camino hasta el portón de la
quinta. Camino hasta la esquina sin antes encontrarme dos pastrulos harapientos
con olor a orina de perro con su marihuana en mano. Lo huelo. ¡Puaj! Huele
horrible. ¿Cómo les puede gustar una mierda tan fuerte! Ahora ya entiendo
porque dicen que es adictiva. Seguro ese olor a detergente quemado es lo que
quema las neuronas. ¿Acaso eso está hecho de detergente? Solo eso sabe el
huevón que vende ketes cerca de mi casa. Hablando de ese hijo de puta… Según
tengo entendido, está preso. Aún recuerdo ese momento: eran las vacaciones.
Estaba estudiando para mi examen final
de inglés. Justo era día de paro. A Villarán se le ocurrió la brillante idea de
hacer buses sólo para la ruta de la Arequipa, y los choferes se les ocurre
hacer un paro. ¿Acaso no piensan en los pasajeros esos cojudos? ¿Qué ganan con
subir los precios en esos días? ¿Acaso algún día la alcaldía les hará caso?
Puta, de sólo pensarlo me dan ganas de ser contratada por una agencia secreta y
en esos casos ser una sicaria francotiradora. Lo que sea con tal que no
arruinen mi día, pero a huevo: estamos en Perú. ¿Qué podría esperar de este
pedazo de país?
Bueno,
siguiendo con mi relato: estaba estudiando de lo más tranquila hasta que oigo
gente correr. Pánico por todos lados. Rompen una casa. Gente gritando y niños
de diez años maldiciendo. Yo a esa edad con la justas sabía decir imbécil.
Llegó la paz. Más tarde me enteraría que atraparon al vecino y a su esposa.
¿Justicia? Tal vez. Sólo quería que esa familia de lacras se fuera porque si
ellos están, mi tranquilidad se vería afectada. Sonará muy egoísta, pero es la
verdad. Lo que quiero es paz, no escuchar balacera en la tarde o ver cómo de
forma disimulada venden los ketes en la oscuridad de la noche, aunque para ser
sincera no es tan disimulada porque si yo lo pude ver...
Me
dirijo hacia Buenos Aires a tomar la combi. El pasaje medio es de 1.20 o 1.30.
¿Qué les pasa? ¿Acaso no respetan la ley? ¿O debo de leer la ley? Bueno, al
menos la cumplen, no como los cargosos de la Venezuela[3]
que desde un inicio ya dicen que no cobran medio pasaje, y como pendeja con
querer llegar temprano a casa te queda pagar. Sigo pensando en mi videoclip
mental. El imaginarnos drogados me distrae del mundo terrenal. Seríamos como
Sid y Nancy. Quitemos lo del bajista punk y su grupie e intercambiemos por un
matemático-aun cuando estudie otra cosa, el decidió mate-sanmarquino, y una
futura-no quiero ser egocéntrica (lo estás haciendo ahora…idiota)
escritora-villarrealina. ¿Suena muy estúpido? Sí, pero es lo único que podría
decir. O, qué tal, una Emo que escucha Alesana y un rasta que de eso no tiene
nada. Sólo en la academia se hizo unas trenzas. Con hacerse esas clásicas
trenzas no te hacen rasta, papito. Eso es lo que me dio cólera. Más parecía
rapero del Bronx que rasta. Pero dejando de lado las etiquetas, lo que nos
uniría sería la droga, como a Sid y a Nancy. ¿Qué droga sería?..Llegué a Buenos
Aires. ¡Aleluya! Aparece una combi de las que cobran 1.20 medio pasaje,
felizmente. Entro. Busco un sitio de un asiento. ¡Mierda! Una treintañera ocupó
ese lugar. Pinche puta. Ya la odio. Agg, no queda de otra: a sentarse en un
asiento de dos. El chofer pone baladas. Romeo Santos con su Propuesta indecente
se escucha por la combi. Otro videoclip mental:
Ahí
estamos tú y yo. Tú, todo elegante; yo, con un vestido corto de gala. Me
seduces y caigo en tus redes. Al final lo hacemos. Maldición, ahora que lo
recuerdo…una vez casi lo hicimos. Bueno, no casi. En realidad, nada. Sólo nos
tocamos. Después de eso seguía con las ganas. Ya quiero que un día me digas
para volver a tu casa y volver a hacerlo esta vez bien. Sentir tus manos en mi
piel. A pesar que fue un desastre esa vez y con las justas me excité (de que lo
hiciste bien; lo hiciste. El problema fue que no fui bien estimulada). Ahora ya
entiendo que porqué hacer el amor es un arte (bueno, así lo oí, o leí).
Combinando lo rústico, masculino y rudo de un hombre, y la delicadeza,
feminidad y delicadeza de una mujer da un bello contraste. No pude evitar
sonreír. Ojalá seas de esos que envía mensajes a sus enamoradas diciendo “Hola
amor, ¿qué tal tu día?” o “Te quiero mucho. ¡Qué te vaya bien hoy día!”. Pero
como tuve que volver con el tipo más frívolo de la tierra…me conformo con eso.
¿Qué hizo que me sintiera atraída hacia ti? ¿Tus labios? ¿La forma en que me
besas? ¿Cómo usas ese tono de voz para excitarme? ¿Cómo me tocas? A veces
pienso que fue una mala idea volver contigo. No me mandas mensajes, temo que me
engañes, temo que ya no sientas lo mismo. Quiero estar en tu cama desnuda a tu
lado y hacerte prometer que nunca me dejarás sola. Que no me hagas sufrir otra
vez. Que no te vuelva a odiar. Que no me hagas sentir incompleta, porque para
ser sincera me haces mucha falta. Te extraño, huevón. Así de simple. Si quería
un pendejo romántico ya estaría con ese huevón de quinto. El que se excita con
sólo tocarme las manos, aún cuando lo que pasaba por mi mente era que el tipo
me follara rico, pero no: seguía pensando en ti, y a la oportunidad aproveché
en aceptar tu floro barato que me dijiste en facebook sólo porque seguía
ilusionada de ti. No es fácil quitarte de mi mente, huevón. Hubiera estado con
ese idiota de quinto, pero ¿sabes cuál fue el problema? Era muy mayor para mí.
Se sentiría muy incómodo. Colonial con Faucett. La gente baja (ya era hora).
Vuelve a subir gente. Se llena. El idiota del cobrador con las pocas neuronas que
tiene trata de buscar espacio en el vehículo. A veces dan ganas de decirle
idiota en su cara, pero me contengo para no tener cualquier bronca. La combi
avanza. Ah cielos, me vino el sueño. Quiero dormir pero no puedo. ¡A la mierda!
A soñar despierta. Colonial con Universitaria. A bajar gente. Sigo soñando
despierta. Siguen sonando baladas. Sigo pensando en tener sexo contigo. Sigo
pensando en no encontrarme con dos cabrones de la universidad. Unos hijos de su
madre que se pasan de conchudos (bueno, sólo uno). Mierda, si lo veo y me jode,
rompo mi promesa de no volver a pegarlo. Colonial con Mirones. Baja la gente.
Un anciano con bolsita en mano se aparece. Hablando de ancianos, me acuerdo una
vez que se subió uno a la combi y lo más raro fue que sus orejas la tenían de
pelo. ¡Qué asco! No dejaba de mirar disimuladamente esa bola de pelos en las
orejas. ¡Puaj! Las baladas siguen sonando. Ahora lo que me rodea la mente es un
cuarto de ladrillos, una cama de colchón doble, típica colcha de telo de diez
soles, ropa tirada y un bulto sobresaliendo de la cama. Ya lo adivinaste: somos
nosotros. Sí, volver a pensar en eso. Siempre he pensado en eso. Colonial con
Naciones Unidas. Una última chequeadita al libro ese. Sí sí, Platón…bla bla
bla…mímesis…bla bla bla…sociedad perfecta…bla bla bla. A ordenar todo. Otra vez
a soñar despierta. El chofer cambia las baladas por reggaetón. Justo pasa ese
show que me gusta. Si bueno, a pesar que pasen reggaetón y todo eso y los temas
de conversación sean comunes (el ex, la farándula, etc.), distrae un poco de la
rutina. Veo a alguien con el Trome. Otra vez Guty y su pene photoshopeado en la
portada. Ta mare’ ya basta. Si ya se sabe que mintió sobre la longitud del
pene, pero ya, please, ya me llega. Miro a la ventana, veo los edificios.
Colonial con Cárcamo, ya casi llego. Saco el celular para ver la hora; siete y
cuarenta y cinco. Qué bien, tengo tiempo. Esta vez Romeo Santos canta diciendo
Eres mía. Otra imaginación. Ahora como pendeja me creo que esa canción me lo
dirías un día de éstos. Pinche negro con sus canciones repetitivas. Ah, la vida
es injusta. Colonial una cuadra antes de Dos de Mayo. “Último paradero”. Baja
la gente. Bajo de la combi mientras veo que se dirige para otra dirección.
Maldito tráfico. A caminar se ha dicho. Veo alrededor. Autos por todos lados.
Maldita sea. Me dirijo a Colmena. Camino la avenida mientras sigues en mi
mente. ¿Qué puedo decir? Siempre pienso en ti. Me dormiré despierta en clases
pensando en ti. Siempre lo he hecho desde que apareciste a mi vida. Mierda, eso
sonó muy cursi…me llega. Colmena con Cañete. Cruzo la pista. Saco el carné
universitario. Llego a la puerta y le muestro al guachimán. Entro. Veo que la
puerta esté abierta. ¡Dios, existes! Veo la hora. Siete y cincuenta y seis.
Subo las escaleras. Voy al salón. Entro. Vacío. Un segundo después: “Hola”
“Hola”. Otro segundo. “Hola” “Hola” “Hola”. Siete y cincuenta y nueve. Aun no
llega el desgraciado. A sacar el celular y los audífonos. A escuchar. Ocho y
cuatro. “Buenos días”. Se oye una voz grave. Mierda, si Snape sería mi profe
mejor me hubiese quitado de artes oscuras. La gente voltea. “Buenos días”.
Camina todo campante. “Una fila adelante”. A ordenar sillas. Entran otros
segundos después del profe. Los deja. Milagro de la vida. Me siento. Abro el
libro. “¿Hoy qué tema nos toca?” “********, profe”. La delegada dijo eso.
“Bien, ¿qué pueden decirme sobre el capítulo?”. Se oye una voz masculina. “Lo
que el capítulo dice…”. La imaginación vuela. Dejo de lado a los filósofos
griegos para centrarme en mis pensamientos. Hola, de nuevo. Esta vez nadie nos
va a interrumpir.
Un
parque. Yo adelante mientras te agarro la mano, por un lado está la pista
mientras por el otro el área verde. Sí, estamos en Miraflores. Pasamos por un
parque. Descansamos. Estamos echados en el pasto. El viento orea mi cabello.
Cierro los ojos. “Te quiero mucho”. Sonríes. Nos quedamos echados en el pasto
hasta las diez y media.
lunes, 23 de abril de 2018
PEQUEÑA NIÑA DE LOS BRAZOS SANGRANTES
La pequeña niña se dirige a la universidad con una sonrisa en el rostro dejando ver sin vergüenza sus brazos sangrantes, coaguladas, con pus alrededor de las venas cortadas y señales de putrefacto sin embargo no despiden el característico olor a piel muerta por la gangrena.
Pero ocurre algo curioso de todo esto: nadie nota los brazos de la dulce niña de los brazos sangrantes, la saludan, conversan con normalidad, como si dichos defectos asquerosos no existieran, como si hicieran de la vista gorda y es cierto porque solo la niña es capaz de verlos pero los ignora como los problemas que tiene día a día para evitar pensar en ellos ya que sus brazos comenzaron a sangrar el día que sintió la desesperación y el estrés, no se sabe de qué pero desde ahí sus brazos se convirtieron en lo que es ahora y nadie la puede ayudar porque ella no quiere ser ayudada.
Pero ocurre algo curioso de todo esto: nadie nota los brazos de la dulce niña de los brazos sangrantes, la saludan, conversan con normalidad, como si dichos defectos asquerosos no existieran, como si hicieran de la vista gorda y es cierto porque solo la niña es capaz de verlos pero los ignora como los problemas que tiene día a día para evitar pensar en ellos ya que sus brazos comenzaron a sangrar el día que sintió la desesperación y el estrés, no se sabe de qué pero desde ahí sus brazos se convirtieron en lo que es ahora y nadie la puede ayudar porque ella no quiere ser ayudada.
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